Con la que le está cayendo, creo necesario
salir públicamente, no ha defender sus actos, de los que ella y su organización
son los únicos que deben asumir la responsabilidad, pero si a defender la
amistad que nos une desde hace años.
Es evidente que su carácter es, digamos,
particular pero, ¿quién no?. Su decisión y la de sus compañeros de embarcarse
en un peligroso viaje con la derecha la juzgarán, en su caso, los ciudadanos y
ciudadanas en las urnas. Lo que me parece un exceso es despellejarla por una
decisión sin valorar algunas cuestiones que deben ser conocidas.
Ella sabe que no estoy de acuerdo con el pacto
con la derecha. Por muchos motivos, fundamentalmente ideológicos. Pero es
evidente que la amistad no se basa en coincidencias ideológicas, sino en otros
factores. Ella es consciente de que mi posición dista años luz de la lógica de
la “estabilidad institucional”. Considero que la institución es un ente al que
la acción de los políticos ( de todos los colores) ha apartado definitivamente
de la vida cotidiana de los vecinos y vecinas y que no hay más salida que
superar esta situación con una ruptura. Cualquier continuismo es mantener al “enfermo”
en la uvi y, ¿para qué?. ¿Para que el Alcalde diga sin rubor que hay concejales
que cobran poco? ( que mire las familias que subsisten con…¡nada!).
Pero, a pesar de no estar de acuerdo y de
criticar abiertamente el acuerdo con la derecha, ella ha intentado que el pacto
se diese con la oposición. Y me explico. Siguiendo mi consejo, ella
personalmente telefoneo a Blanquerias para intentar hablar con el Secretario
General del Pspv, Ximo Puig. Solo pudo hablar con su secretaria pues el ilusitrísimo
Alcalde-Diputado y Secretario General no tenía tiempo para atender a una ex –compañera.
Evidentemente, ese es sólo un detalle, pues se fehacientemente que ha intentado
llegar a acuerdos con los que antes la amaban y ahora la desprecian
abiertamente ¿porqué?. ¿Por haber tomado una decisión con la que ellos no están
de acuerdo?, ¿porqué no intentaron acordar un programa de gobierno, por miedo,
a qué, a sus propias incapacidades?. Ahora es fácil insultar. Desde la cómoda
oposición remunerada, pero la oportunidad la han tenido. Y creo que es, al
igual que su decisión, criticable la actitud de algunos que hoy la maltratan,
no políticamente, sino a nivel humano ( el caso de algún concejal que ha comido
antes de su mano y ahora la insulta es pintoresco).
Yo únicamente quiero decir que el viaje que ha
emprendido no tiene retorno. Su partido y ella saben que las salidas políticas
después de caer en los brazos de la derecha se han reducido prácticamente a la
nada. Considero que los que ahora se pavonean, sacando pecho, saben
perfectamente que ella les ha abierto, no la estabilidad, sino la posibilidad
de afianzarse en el gobierno municipal y en sus privilegios. Creo que es un
error, pero es mi amiga. A la que aprecio y a la que personalmente siempre
respetaré, aunque difiera de sus decisiones políticas.
La amistad no es de pon y quita, es algo más. Y
los que hoy la critican, no desde el razonamiento político, sino desde la
bisceralidad pseudo ideológica, simplemente no se han mirado en el espejo.
Marita Carratalá sigue siendo mi amiga, y lo
será hasta que ella quiera. Sus decisiones políticas y personales las respetaré
y, si toca, las criticaré, pero desde el respeto a la persona, algo que se ha
perdido.
Y finalizo. Algunos no han permitido la más mínima
crítica política: simplemente han retirado el saludo y se han rodeado de
aduladores interesados, y eso es muy peligroso.
Angel Sánchez Sánchez
Ex Concejal Ayuntamiento El Campello.
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