NUEVO BLOG

NUEVO BLOG
EL HERMANO PEQUEÑO DE RECUPERANDO IDEAS.
Mostrando entradas con la etiqueta Teoría Marxista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teoría Marxista. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de enero de 2009

OTRO PUNTO DE VISTA SOBRE EL FONDO DE INVERSIÓN MUNICIPAL.


Para empezar, me gustaría decir que, la mayoría de los/as vecinas desconocen(desconocemos) el Real Decreto que regula las Ayudas a los municipios. Partiendo de esa premisa, decir también que desconocemos los "doce" proyectos ( conocemos algunos, de los que mas se ha hablado, como puede ser el caso del Retén de la Policía, las obras en el Centro Social, la renovación de iluminación en algunas calles de la localidad... y nada más) porque la derecha gobernante no ha tenido " a bien", informar al populacho (si la obligación de los políticos es informar, ¿ no se debe informar de todo y de forma habitual, y no cuando se contesta a las tribunas de los Concejales/as Socialistas?, ¿no cree señor Berenguer?) sobre las "prioridades" que estudiaban a la hora de presentar propuestas al gobierno (socialista) del Estado.

La verdad es que no me sorprende que no hayan contado con los grupos de la oposición municipal, pues como ya he dicho en alguna ocasión, estos chicos de la derecha "gestionadora", se consideran investidos por un poder supremo para tomar decisiones en nombre de los demás únicamente por haber ganado unas elecciones, como si eso diese patente de corso durante cuatro años. No me extraña que no haya pensado en cuestiones sociales para invertir ese dinero que, dicho sea de paso, no es suyo, es de todos/as los/as Campelleros/as, pues la sensibilidad seguramente la disimulan bien, cuando sin sonrojo suprimen (si, ya, temporalmente...pero suprimen) ayudas de comedor, o se permiten el lujo de decirle a los/as trabajadores/as municipales que si quieren mejoras, deben renunciar a derechos ya consolidados, o que su única actuación en materia de Mayores sea llevárselos a todos/as de jarana una vez al año. Para este viaje, no hacen falta Concejales/as de Tercera Edad o de Servicios Sociales...¿a que no?.

Pero, paralelamente a todo esto, ocurre algo de lo que somos culpables todos/as los que estamos metidos en este berenjenal que es la política: la gente normal, la gente de la calle, pasa absolutamente de todo, o lo disimula perfectamente cuando no sale a la calle armada de razones y le dice al gobierno municipal de qué mal tiene que perder las elecciones. y somos culpables porque hemos convertido la acción política en gestión administrativa. Nos hemos transformado en apéndices de la administración, únicamente preocupados de la lectura de expedientes e informes que de lo que realmente siente la gente normal, la de la calle, la que tiene problemas para llenar la nevera, la que siente preocupación cuando sus hijos/as adolescentes no tiene donde ir en sus ratos de ocio ( si, ya lo se, una vez al mes o dos a lo sumo se celebra un acto...llamémosle, simbólico para los jóvenes), que no sabe que hacer con sus padres o madres mayores ya, a los que tiene que cuidar, junto (seguramente se dará el caso) con algún crío/a que todavía no está escolarizado. No escuchamos a la gente y, lo peor, no les decimos diariamente que estamos ahí para luchar por ellos. No por los promotores, no por los especuladores, sino por ellos/as. Que nuestro compromiso se traduce en un trabajo cotidiano junto a ellos, con el objetivo de que tomen conciencia de su verdadero poder, un poder que puede transformar la realidad a la que nos condena una derecha que, sin pena ni gloria, pasa la legislatura vendiendo humo y pandereta, pero que recoge los frutos electorales de su estrategia fundamental: el marketing político.

Nuestro trabajo es, SI denunciar públicamente las trastadas municipales de la derecha, pero también presentar y publicitar nuestras propuestas. Llueve sobre mojado, ya lo se, pero es es necesario que reflexionemos todos/as sobre qué hacemos y cómo lo estamos haciendo. Sacar conclusiones y ponernos a trabajar en construir.

Para finalizar simplemente volver a reflexionar ( lo hago a menudo) sobre la necesidad de unir esfuerzos, de arrimar el hombro, de la obligación moral que la izquierda tiene de tirar del carro desde la unidad. Más que nunca es necesario establecer un dialogo permanente que fructifique en...¡lo que sea, pero que fructifique!. Que unifique propuestas programáticas y que plantee un frente único ante la derecha, hoy más unida que nunca en sus intereses. Una unidad que, al margen del interés de cada organización, ponga sobre la mesa un proyecto de izquierdas que vuelva a ilusionar a las gentes que, aunque en su fuero interno, creen que la única salida de éste largo pasillo que nos dibuja la derecha gobernante, es la izquierda.

Ilusión: toda. Ganas: todas. Ahora hay que poner los medios y, sin más dilación, ponernos a trabajar, debatiendo hasta la saciedad, pero demostrándoles a los/as Campelleros/as ( a los jóvenes, a los mayores, a los trabajadores y trabajadoras...) que tenemos mucho que decir, y lo vamos a hacer no solo en la prensa, sino en la calle, en nuestra(s) sede(s), con discusión, debate y democracia, pues no hay otra manera.

Saludos Socialistas.

TRIBUNA CONJUNTA GRUPO MUNICIPAL/COMISION EJECUTIVA LOCAL

TENIAMOS ALTERNATIVAS




El Fondo Estatal de Inversión Local que ha impulsado José Luis Rodríguez Zapatero ha sido, sin duda, una bocanada de aire fresco que ha salvado los presupuestos de muchos Ayuntamientos, con independencia del partido o coalición que los gobierne. Con esta medida el Gobierno de España intenta que los ayuntamientos realicen inversiones que, a su vez, generen puestos de trabajo. Como se puede leer en el mismo Real-Decreto “para el desarrollo de proyectos de alto impacto en el mantenimiento y creación de empleo”.

Nuestro Ayuntamiento, que a estas alturas aún no cuenta con presupuesto para este año, va a presentar aproximadamente doce proyectos al mencionado Fondo. Sin duda todos y cada uno de los proyectos que se van a presentar son necesarios para mejorar las dotaciones y las infraestructuras de El Campello. No nos cabe duda que todos y cada uno de esos proyectos deben hacerse.

El gobierno de nuestro pueblo ha “priorizado” éstos sobre otros proyectos que también consideramos importantes. Es cierto que quien gobierna tiene la tarea de “priorizar”, pero también la de hacer una buena gestión y, desde nuestro punto de vista, la de intentar consensuar el mayor número de cosas posibles con los partidos de la oposición, que también son pueblo. De este escuchar a la oposición y, por tanto, de tener una visión y un conocimiento más global de la situación y de las expectativas de las y los campelleros, se puede derivar una mejor “priorización”. Pero eso es únicamente responsabilidad de quien gobierna.

Como hemos dicho antes, el PSPV-PSOE de El Campello está de acuerdo en que los proyectos que va a presentar el Equipo de Gobierno deben hacerse. Pero también pensamos que, salvo el Retén de la Policía Local y el acabado de la 3ª planta del Centro Social, deberían haberse financiado con cargo a los presupuestos municipales del 2009, repito aún sin elaborar, o haber sido más previsores y realizarlos con remanentes o planes de inversión de años anteriores.

Asimismo, creemos que hay una serie de proyectos que deberían de haber sido objeto de inclusión para que los financiara este Fondo. Algunos ya han sido comentados en anteriores escritos, como son:

La creación de una Escuela Infantil para niños de 0 a 3 años, que facilite la incorporación al mercado laboral de aquéllos/as que por la falta de recursos deben quedarse cuidando a sus hijos.

La rehabilitación del Palacete de Villa Marco y su entorno, que por otro lado reúne perfectamente varias de las características que señala el artículo 3 del Real-Decreto que regula el mencionado Fondo. Creando, además, para su posterior mantenimiento y para su utilización dentro del ámbito del turismo, puestos de trabajo estable.

Actuaciones del Plan Municipal de Accesibilidad que se aprobó el pasado mes de mayo y del que nunca más se supo.

Hay otra serie de proyectos como la adecuación del Polideportivo Municipal que se está deteriorando a pasos agigantados, con goteras, láminas del techo rotas, zonas cerradas, etc., ofreciendo una pésima imagen a las personas, de El Campello y de fuera, que acuden a realizar alguna actividad deportiva.

También creemos que el que la calle San Bartolomé se vea mejorada en unos tramos y en otros no nos parece que es una mala tarjeta de visita. Por ello propondríamos que con cargo a ese Fondo se acabara la totalidad de una de las calles más transitadas de nuestro pueblo.

Podríamos incluir otros, como es un “Hogar de la 3ª Edad”, en el que hubiera un espacio para “Estancias de Día” que atendiera a nuestros mayores, favoreciendo mantenerlos en su entorno social y facilitando la labor de sus cuidadores o cuidadoras.

En fin, propuestas teníamos y tenemos. Sólo hacía falta que nos hubieran dado la ocasión de debatirlas, al menos, a los representantes de la oposición en el Ayuntamiento, ya que a estas alturas aún no se han creado los órganos de participación ciudadana que hubieran permitido escuchar la opinión de quienes serán los receptores de la inversión: las y los ciudadanos de El Campello.


Pepe Varó

Portavoz del Grupo Municipal Socialista de El Campello

Javier Miralles

Secretario de Organización del PSPV-PSOE de El Campello

Y...UN BOLETÍN DIGITAL EN FORMATO DE BLOG/BOLETIN


martes, 20 de enero de 2009

LA TEORÍA DEL COLAPSO Y LA MISERIA CRECIENTE.


Los esfuerzos de los doctos en materia económica, los intelectuales de la clase media y los burócratas de los sindicatos están, en estos momentos en que la crisis golpea con fuerza a la clase trabajadora y asalariada en general, obcecados en rememorar los logros del capitalismo en la década pasada como un objetivo a recuperar, sin pararse un momento a pensar en la necesidad de introducir profundas transformaciones que aseguren, a la mayoría de la población, una vida digna, libre de la exclavitud del consumo desaforado que marca nuestra sociedad. Parece ser que un nuevo "New Deal" es necesario (se habla de refundar el capitalismo, cuando lo que significa simplemente es la renovación de ese pacto entre gobiernos y poder económico a cambio de algunas migajas) para salvar un sistema que, no es que esté condenado, sino que condena irremediablemente a millones de trabajadores a la miseria permanente. La idea del progreso gradual paracía asegurada para siempre y, evidentemente, cualquier referencia al término revolución se presenta como una reliquia del pasado, un término trasnochado y fuera de lugar en nuestra sociedad: la sociedad de la limosna social. Entonces, ¿que ha logrado el reformismo social liberal?.

La vida del capitalismo mundializado de nuestra época es una sucesión y una cadena de crisis. Cada una de las crisis es una catástrofe. La necesidad de salvarse de esas catastrofes parciales por medio del incremento del deficit público, prepara el terreno para otras crisis más profundas y más extensas. la lucha por conseguir mercados, materias primas y mano de obra a menor precio así como el tráfico de capitales y la especulación financiera ( en relación con el incremento constante de los beneficios) hacen inevitables las catastrofes económicas. Resulta evidente la decadencia del capitalismo, aunque los dirigentes políticos y sindicales se nieguen a verlo.

Se antepone la protección de los beneficios, la propiedad privada de los medios de producción como paradigma de la libre competencia ( libre competencia que únicamente se traduce en libre acumulación de beneficios en un polo y miseria en el otro). Se articulan medidas coyunturales que sirven de cataplasma temporal a un problema estructural. No se arbitran medidas para la reinversión de beneficios, no se reforman las leyes excepto para crear más precariedad laboral y exclusión social. Y, ante esta situación, ¿qué hacemos los socialistas?.

Desde mi punto de vista existe un aspecto en el que dejamos de trabajar hace muchos años: la extensión de nuestras ideas de igualdad y justicia social, la ideología que nos mantiene más de cien años como vanguardia de la clase trabajadora y clases populares. Esta falta de ideología social propicia una situación que Marx predijo a finales del siglo diecinueve: La teoría de la miseria creciente. Si la analizamos, podremos ver en ella determinados rasgos que, al igual que entonces, se reproducen en la actualidad.

"La acumulación de la riqueza en un polo es, en consecuencia, al mismo tiempo acumulación de miseria ( las dificultades económicas de más de tres millones de desempleados roza la miseria), el sufrimiento en el trabajo ( EREs, precariedad laboral, etc),exclavitud ( inmigración), ignorancia ( hemos pasado de ciudadanos/as a meros consumidores/as) y brutalidad ( la sociedad es cada día más opaca, está más embrutecida en la defensa de lo que consideramos privilegios, frente a la pobreza y miseria), y degradación mental en el polo opuesto. ¿Exagerado?. Si paramos un momento y analizamos la situación actual ( similar a la de otras crisis) llegaremos a conclusiones que, con toda seguridad harán que nos preocupemos más de lo que estamos ante lo que se nos avecina.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

LA ENESIMA CRISIS DEL CAPITALISMO 1



LA CRISIS DEL CAPITALISMO
Marx no tuvo tiempo de elaborar en forma sistemática una teoría de las crisis. Había reservado esta elaboración para uno de los tomos no escritos de El Capital, el tomo dedicado al mercado mundial. Pero en el tomo 3 de El Capital, en las Teorías de la plusvalía, en diferentes contribuciones periodístico-descriptivas, así como en su correspondencia, Marx y Engels han incluído suficientes pasajes que tratan del ciclo industrial y de la crisis como para que se pueda hablar de una verdadera teoría marxista de las crisis, sin forzar los textos o falsificar su pensamiento.
La explicación marxista de las crisis
La teoría marxista de las crisis rechaza toda concepción monocausal. Las crisis no se deben exclusivamente al exceso de capitales (sobreacumulación) o, lo que es equivalente, a la insuficiencia de la masa de plusvalía producida corrientemente. No se deben exclusivamente a la insuficiencia del poder de compra por parte de las masas. Tampoco se deben exclusivamente a la desproporción entre los dos departamentos fundamentales de la producción, el departamento de bienes de producción y el departamento de bienes de consumo. Todas estas causas desempeñan un papel en el desencadenamiento de las crisis y en su reproducción cíclica, pero ninguna de ellas determina, por sí sola, el estallido regular de las crisis.
La razón por la cual Marx rechaza toda explicación monocausal de las crisis es que considera al ciclo industrial y a las crisis de sobreproducción en las cuales aquél desemboca regularmente, como inherentes al modo de producción capitalista mismo. Este modo de producción está basado sobre la producción mercantil generalizada. Es del hecho de que los medios de producción (incluídas las tierras) y la fuerza de trabajo se han convertido en mercancías, de donde se desprende la relación capital/trabajo asalariado, es decir el modo de producción capitalista.
Ahora bien, producción mercantil generalizada implica un trabajo no inmediatamente social, implica contradicción entre trabajo pri¬vado y trabajo social, disposición fragmentada de los medios de pro¬ducción (es decir propiedad privada en el sentido económico y no puramente jurídico del término), fluctuaciones de las inversiones en el tiempo, contradicción entre valor de uso y valor de cambio, con¬tradicción entre mercancía y dinero. De ahí se desprende la oposi¬ción fundamental de Marx a la "Ley de equilibrio" de J.B. Say y a errores paralelos de Ricardo. Para Marx, la producción no crea automáticamente su propia demanda, rechazo de las tesis que son retomadas por los monetaristas y los economistas "supply-side" de hoy. Del mismo modo, la demanda no crea automáticamente su propia producción, rechazo de las ideas que son retomadas por los neo-keynesianos de hoy.
La crisis hunde sus raíces en el hecho de que las condiciones de producción de la plusvalía no implican automáticamente las condiciones de su realización (no coinciden automáticamente con ellas).
En este sentido, en el marco de la teoría marxista de las crisis, la crisis es a la vez una crisis de superproducción de capitales y una crisis de superproducción de mercancías. En su preparación y en su estallido intervienen todas las contradicciones internas del modo de producción capitalista. Se puede representar la crisis como deter¬minada fundamentalmente por la caída tendencial de la tasa media de ganancia en la medida en que las fluctuaciones de la tasa de ganancia resumen el conjunto de estas contradicciones.

Por su esencia misma, la crisis capitalista es entonces una crisis de superproducción de valores de cambio. En esto, ella se contra¬pone a las crisis de las sociedades precapitalistas y a las crisis en las sociedades post-capitalistas, que son esencialmente crisis de subpro¬ducción de valores de uso. Estas crisis se combinan allí, en grados diferentes, con fenómenos ligados al mercado, en la medida en que la producción mercantil se desarrolla o sobrevive en estas sociedades. Por el otro lado, mientras subsiste el modo de producción capitalista, y la economía continúa siendo regida por la ley del valor, las crisis de sobreproducción son inevitables.
La explicación marxista de la crisis actual
La presente recesión ha sido la enésima crisis de super¬producción desde el "nacimiento del mercado mundial de mercan¬cías industriales", como lo llama Marx, nacimiento que se sitúa hacia 1825. Esto da una media de duración del ciclo industrial de 15 años, divididos por 21, es decir de 7.5 años, confirmación total de una hipótesis de Marx. La naturaleza misma del ciclo. industrial implica que no hay "crisis permanente". Después de la recesión viene la recuperación, aunque sea vacilante, poco profunda, de duración relativamente limitada y no sincronizada. Creemos que una recupera¬ción comenzó ya en 1983, por lo menos en Estados Unidos, en la República Federal Alemana, en Gran Bretaña, en Canadá, así como hubo una recuperación entre la recesión de 1974-1975 y la recesión de 1980-1982.
Nosotros definimos las crisis después de la segunda guerra mun¬dial -en la época del capitalismo tardío- como recesiones, porque son crisis combinadas con una inflación permanente que atenúa parcialmente sus efectos. La inflación del crédito, es decir de la moneda fiduciaria, de la "moneda bancaria", permite vender más mercancías que con el poder de compra efectivamente creado durante el proceso de producción. Permite acumular más capitales que con la plusvalía efectivamente producida en el curso del proceso de producción y realizada en el curso del proceso de circulación. A pesar de toda la demagogia de los monetaristas y todas las medidas deflacionistas tomadas por los gobiernos burgueses (tanto de "dere¬cha" como de "izquierda"), la inflación subsiste en el curso del actual ciclo industrial, aunque ella haya sido reducida con relación a los años 70 (pero. no con relación a los años 50 y 60).